Pamela Albarrán – cinefotógrafa

“Perfiles” es un nuevo espacio que creamos con el deseo de poner a la luz a creador@s mexican@s quienes, como nuestro cine, han cruzado las fronteras y han sabido abrir el camino en Francia u otros países europeos, gracias a su talento y tenacidad. Esperamos que esta cita mensual que les proponemos, les sea igual de agradable y apasionante como han sido y serán para nosotros cada uno de estos encuentros.

 

Descubriendo a PAMELA ALBARRÁN

Cinefotógrafa

Nos dimos cita en un café estratégicamente localizado para que las agendas cuadraran y tuviéramos el tiempo necesario y deseado para platicar. Pamela llegó con la gran sonrisa que la caracteriza, entusiasta de poder tener esta charla que nos debíamos desde hace tiempo y que por obligaciones profesionales y parentales, no se había logrado.

Originaria de la Ciudad de México, me platicó que desde muy pequeña había tenido curiosidad de saber cómo hacer películas. La revelación la tuvo el día en que su abuelo materno la llevó con su hermana a ver “El silencio de los inocentes” de Jonathan Demme, ahora su película favorita. Más que entrar o shock o tener miedo, Pamela quedó maravillada por lo que estaba viendo, especialmente por el juego narrativo en el cual se podía atrapar y confundir al espectador. Ese momento la marcó y despertó su interés en el cine.

Su curiosidad se intensificó durante sus estudios básicos, especialmente gracias al descubrimiento de directores como Krzysztof Kieslowski y Louis Malle, de quien descubrió “Au revoir les enfants” durante sus clases de francés. A finales de la preparatoria era tal su interés en querer saber lo que había detrás, seguir los festivales y premiaciones que su mejor amiga la animó a estudiar cine; una opción profesional que no había considerado.

Las primeras etapas de estudio no fueron evidentes para Pamela. Intentó ingresar al ENAC (antes CUEC) y al CCC pero no fue aceptada, sin embargo ella recuerda con gran ilusión la increíble experiencia de pasar el examen de admisión en una gran sala de cine con 300 personas y jugar a construir una historia a partir de un storyboard. Bien decidida a encontrar su camino, estudió foto fija y comunicación audiovisual en el Claustro de Sor Juana, pero siempre guardando conexión con las otras escuelas.

Poco a poco le comenzaron a llegar oportunidades para hacer asistente de producción y foto fija en proyectos de estudiantes del CCC y del ENAC, sin saber todavía en qué área se quería especializar.

Pamela me platica que fue cuando vio por primera vez a través de la lente en una cámara de 35mm que tuvo la revelación de querer ser cinefotógrafa.

Ingresa al fin al CCC y comienza lo que serán para ella los mejores años escolares. Encuentra en el CCC una gran libertad y un acercamiento nuevo sobre cómo hacer cine. La escuela le permite también hacer un intercambio de 1 año en el 2009 en la Escuela Nacional Superior Louis-Lumières en Francia.

Su experiencia y trayectoria la construyó en un primer tiempo en México como asistente de cámara y luego como operadora. Realiza la fotografía en cortos, series, publicidad y largometrajes documental y ficción.

Pero es en el 2015 que decide mudarse a Francia como proyecto familiar y aunque en un primer tiempo sigue trabajando con México, poco a poco se va involucrando en pequeños proyectos franceses para ir aprendiendo sobre el sistema y conocer a nuevos directores. Desde hace un año trabaja como directora de fotografía en la empresa española Domestika, a cargo de todos los rodajes en estudio en Francia.

Por el lado del cine, Pamela está preparando con una directora franco-marroquí un cortometraje road movie francés para el próximo verano y también la invitaron a participar en un largometraje mexicano que está actualmente en espera de financiamiento.

Ante mi pregunta ¿cómo es trabajar para ti en Francia?, Pamela ríe y me confiesa que no siempre es fácil. Le parece que en el mundo del cine hay un orden jerárquico natural que lo siente mucho más presente y rígido en Francia que en México. Con una larga experiencia de trabajo con equipos mexicanos, de Estados Unidos y Canadá, Pamela extraña el aspecto más dinámico y de compañerismo que le tocó vivir en esas filmaciones y si bien reconoce el interés del rigor y del respeto en los roles del sistema francés, le parece que es mucho más estresante y que existe un temor permanente en los equipos de ser juzgados por los otros.

Como cinefotógrafa, Pamela admira mucho el trabajo del inglés Robby Ryan, recientemente galardonado con la rana de oro en el Festival Camerimage. “Me encanta que cada película que hace es completamente distinta. Cada película tiene la fotografía que se merece y que corresponde a la historia”. Pamela admira el hecho de no dejar una marca, como otros directores de fotografía hacen y darle a la película una fotografía única. Para ella Robby Ryan sublima la esencia de cada escena que filma y logra que la luz sea solamente la que corresponde.

Acercándonos al momento del café, le pregunto si tiene algún fetiche o ritual que le caracteriza en las filmaciones, a lo que me responde que para ella es indispensable comer bien; empezar el día con comida nutritiva en el estómago porque si no, no puede trabajar como desea. Una costumbre que provocó varias risas entre sus compañeros. Lanzada en mi curiosidad, le pregunto qué otro oficio podría haber hecho si no hubiera sido cinefotógrafa y entre risas responde que le encantaría ser actriz de doblaje o actriz de teatro, la experiencia le gustó mucho cuando hizo un par de ejercicios en la escuela y el doblaje lo descubrió leyéndole cuentos de los pitufos a su hijo.

La hora había llegado de correr cada una a nuestras actividades. Nos despedimos con un abrazo apretado y con la promesa de juntarnos de nuevo pronto.

Bárbara CARROLL DE OBESO